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Dexi Argüelles “Con un esquema de negocios diferente hemos logrado poner de nuevo en marcha la planta, y estamos listos para la introducción de los productos más recientes de Mack”.
“La inestabilidad del mercado de camiones nos ha obligado a ser más cautelosos en nuestros negocios, y evitamos los riesgos cambiarios, pues un camión no se vende como un automóvil, sino que esas unidades son una inversión”, dice al tiempo que aclara que habrá una recuperación en el mercado de los vehículos comerciales en Venezuela, estimando que tan solo en el segmento de camiones pesados se venderán unas 800 unidades este año, lo cual revela el nivel de crecimiento experimentado, pues el año pasado no se llegó a 150 unidades pesadas vendidas, considerando como pesados solo los camiones de más de 16 toneladas de peso bruto vehicular.
Tal como lo diéramos a conocer el año pasado, Mack de Venezuela asumió la representación de Volvo en el país, pero es a partir de este año que mercadea sus productos. “Vamos a comercializar la línea Volvo dentro de la estructura Mack, manteniendo la identificación propia de cada una, ya que Mack es la marca de camiones más reconocida en Venezuela y Volvo es una firma de gran prestigio”, dice Ortega.
Sobre las unidades terminadas que se encuentran en Las Tejerías, Ortega informó que ya están vendidas, y que toda la producción de la planta está totalmente colocada hasta el mes de enero.
Al final del último trimestre de 2003 Mack de Venezuela decidió reemprender la operación de su planta en Las Tejerías, estado Aragua, lo cual significaría que pasarían unos cuatro meses hasta que las líneas estuvieran listas para el armado de los camiones con el material CKD que había sido solicitado. “En el primer trimestre de 2004 daba la sensación de que estábamos fuera del mercado, pero en realidad estábamos negociando con nuestros clientes. Aunque habían pedidos no teníamos unidades para responder a esa demanda, pero todos los pedidos que hicimos en ese primer trimestre ya están llegando, y ya tenemos camiones listos para la entrega”, dice Ortega. Para seguir aumentado la eficiencia de la planta, sin duda hace falta elevar la producción y mantener un cantidad mínima, que permita operar sin poner en riesgo la empresa. Ese mínimo en Mack de Venezuela ha bajado mucho. “Cuando hicimos el desarrollo de las sucursales nos dimos cuenta que deberíamos tener un mínimo de ventas de 340 unidades al año, pero con las operaciones de posventa y la optimización de los costos operativos logramos sobrevivir el año pasado sin vender camiones. Estamos arrancando la planta con una estructura de costos cuyo objetivo es que tan solo con vender 50 camiones al año podamos lograr el punto de equilibrio sin perder dinero. La dificultad en la planificación surge de esa inestabilidad en el mercado”, explica Ortega, quien a manera de ejemplo cita el hecho de hacer un pedido de 400 unidades para 2004 en noviembre pasado, cuando en todo el 2003 apenas se habían comercializado 4 camiones. “El comportamiento de producir camiones y luego salir a buscar quien los compre ha sido eliminado. Nosotros negociamos con el cliente y hacemos que entienda cuál es la situación, pues en la medida en que ambas partes entendamos porqué hay que hacer las cosas de una manera u otra, en esa medida va ser beneficioso el negocio tanto para ellos como para nosotros, así como para el generador de la carga”.
Retomando el comportamiento de la marca durante el presente año, el Presidente de Mack de Venezuela, puntualiza que en total, entre agosto y diciembre entregarán 200 unidades ensambladas en Venezuela y unos 220 camiones CBU, es decir camiones Mack importados completamente armados, lo cual da una idea clara de la recuperación de Mack en el mercado venezolano este año. “De esta manera – aclara Ortega – estamos atendiendo la demanda de este año, y a partir del año que viene estaremos en capacidad de suplir las necesidades del mercado con vehículos ensamblados en el país.”
- Estas cifras se refieren solo a Mack, y ¿cuál es la proyección para Volvo?- “En el caso de Volvo estamos terminando de cerrar una negociación de 60 autobuses, que vendrán de Brasil, los cuales serán carrozadas por varias empresas, entre ellas Marcopolo, Buscar, Irizar y otras, pues es el cliente quien decide el carrocero de su preferencia, y nosotros damos todo el soporte sobre ese chasis Volvo ”. Adicionalmente el vocero de Mack indica que hay un lote de unidades Volvo heredadas de la operación anterior que están atendiendo, “Ya le estamos dando servicio a algunos Volvo que andan rodando por allí”. Interpelado sobre el sueño, plan o programa de exportaciones, Ortega explica que es un área de negocios de gran importancia, pero que han tropezado con algunas dificultades. “Ese es un plan que siempre ha estado vigente, solo que los proyectos se paran, se engavetan, se vuelven a considerar, porque son posibilidades de negocios, pero no se han dado las condiciones, y no hablo en términos políticos sino más bien de logística. Si el año pasado hubiéramos tenido que suplir el mercado andino desde Venezuela, es fácil imaginar lo que hubiera pasado, pues no teníamos ninguna manera de responder. Pero no hay duda de que sigue siendo un plan interesante y de buenas oportunidades de negocio. Nuestro problema no es ni costo ni calidad, sino de poder disponer con regularidad en los suministros de los proveedores, para poder garantizar la entrega, pues no se puede parar la producción o hacer esperar a un cliente porque falte un determinado componente. Nosotros seguimos esperando el mejor momento para llevar adelante ese proyecto”.
Actualmente hay más de 9 mil camiones Mack rodando en Venezuela. Hay distribuidores de repuestos y talleres que atienden en buena medida este parque vehicular, y con muchos de ellos se están haciendo negociaciones para convertirlos en negocios autorizados Mack. Septiembre, 2004 |
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