Reducción de costos en las compañías constructoras
La lubricación, aún cuando representa un menor costo para el negocio en comparación con los equipos, tiene un rol esencial para ayudar a reducir costos operativos. Angely Chacón, Especialista de Marketing B2B en Shell Venezuela Productos nos explica cómo.
Las compañías de construcción están constantemente buscando maneras de reducir costos para asegurar que pueden mantenerse competitivas al licitar proyectos. Tanto para la construcción de autopistas y su mantenimiento, la construcción comercial y de infraestructuras, una lubricación efectiva puede ayudar a disminuir costos significativos e incrementar la disponibilidad de equipos, lo cual es vitalmente importante para las compañías que a veces trabajan con plazos de terminación ajustados a su nivel financiero.
Los retos a los que se enfrentan las constructoras como la operación de equipos de 24 horas, las variaciones de temperatura y las locaciones remotas para muchos proyectos, colocan al lubricante en una posición de gran demanda.
Con la continua inversión en investigación y desarrollo, Shell Lubricantes trabaja en colaboración con compañías de construcción alrededor del mundo para ayudarlas a reducir costos e incrementar la producción. Esto ha llevado al desarrollo de una variedad de lubricantes, incluyendo algunos con temperatura hidráulica variable así como lubricantes de motor diesel de trabajo pesado con alto rendimiento.
Las máquinas y aplicaciones que están a la intemperie se arriesgan a la exposición de temperaturas variables, dependiendo de factores como la locación, fecha y la temperatura inicial en comparación con la que presenta durante su operación a lo largo del día, lo cual tiene un efecto significativo en la viscosidad del aceite hidráulico y demás propiedades lubricantes.
En respuesta a ello, el equipo técnico de Shell ha desarrollado una gran variedad de aceites hidráulicos de diversas temperaturas– “Shell Tellus S2 V” utilizando la última tecnología de polímeros, la cual se adapta para un aumento o detrimento, asegurando así el mínimo cambio en su viscosidad. Adicionalmente, tiene la capacidad de rendir en un amplio abanico de temperaturas hidráulicas, donde el variado alcance del Shell Tellus ofrece otras actividades de rendimiento como cortes excelentes y una estabilidad hidrolítica para ayudar a los operadores a maximizar la disponibilidad de la máquina.
Uno de los componentes más críticos es el motor. Por trabajar bajo condiciones de temperaturas extremas y variables, pendientes pronunciadas y entornos polvorientos, el aceite del motor necesita estar capacitado para lidiar con múltiples cambios externos.
La gama de aceites pesados diesel Shell Rimula están diseñados para reaccionar y adaptarse a estas difíciles condiciones, otorgando una protección superior bajo la aprobación de grandes fabricantes de equipo original (OEM), incluyendo empresas como Caterpillar, Cummings y MTU entre otras.
Desarrollados para usos fuera de autopistas y de gran potencia, el aceite Rimula R3 X brinda protección energizada en tres áreas críticas como son el control de ácidos para evitar la corrosión provocada por los ácidos de la gasolina; el control de depósito, y el control de desgaste, mientras que el Rimula R4 provee mayor resistencia al desgaste, la formación de depósitos y el óxido. Este lubricante tiene aditivos extra-activos que controlan y atrapan el hollín y las partículas que se forman en motores de alto rendimiento, permitiendo el control del hollín y de viscosidad, siendo el lubricante ideal para flotas con motores mixtos, que ofrece protección con menos emisiones.
Además de estos productos, la empresa cuenta dentro de la misma familia con lubricantes sintéticos, entre los que figura el Rimula R5 E que se adapta y protege en un amplío rango de presiones y temperaturas encontradas en los motores modernos. Su tecnología sintética ofrece ahorro de energía, economía de combustible, control del hollín y la viscosidad, protección contra el desgaste y versatilidad, pues permite el uso de un solo lubricante en flotas mixtas.
Para permitir a las compañías constructoras un mejor manejo de los lubricantes, Shell ha desarrollado una gama de servicios relacionados tales como asesoramiento técnico, de ingeniería y de aplicación a través de varias herramientas y canales de apoyo, incluyendo visitas a las plantas; análisis de aceite usado, mediante el cual se puede predecir fallas no planificadas de forma prematura, mediante la interpretación de resultado y un diagnostico de un especialista en lubricantes; entrenamiento modular que va desde una introducción a la lubricación de maquinaria y manejo de productos y almacenamiento, hasta sesiones de lubricación más complejas en equipos específicos.
El compromiso con la investigación y desarrollo ha llevado a un gran número de organizaciones constructoras a alcanzar significativos ahorros financieros y ganancias productivas. Shell afirma que ha brindado reportes anuales de ahorros de US$ 3.800.000 en una de las compañías de construcción más grandes de América Latina. Compañías brasileras, como Consorcio Camargo Correa, experimentaron un rápido descenso en la vida de los pernos de sus máquinas excavadoras debido a la contaminación con agua al excavar en ríos , los cuales estaban siendo modificados para la construcción de una de las represas de Venezuela. Para resolver el problema, Shell recomendó cambiar a la grasa Gadus S3 V460D, que mantiene la película de lubricación bajo temperaturas extremas, ayudando a extender su duración y a su vez disminuyendo los periodos de parada planificadas por engrase. Así mismo, cuenta con propiedades de resistencia al agua lo cual permitió alargar la vida útil de los pasadores de las excavadoras de 250 a 350 horas, así como disminuir en un 28% los costos operativos. Tomando en cuenta la reducción en inactividad no programada y el aumento en la productividad, se alcanzado reportes anuales de ahorros de 3.800.000 dólares para el cliente.
Otra compañía de construcción que se beneficia del compromiso de Shell con la industria de la construcción es la cooperativa peruana Conirsa, la cual realizó reportes anuales de ahorros de 195.000 dólares, continuando con la implementación de una solución de lubricantes Shell. Conirsa fue contratada para construir el sector dos de la Autopista Interoceánica, un proyecto para conectar a Perú y Brasil. La compañía buscaba promover la eficiencia y extender sus intervalos de pérdida de aceite en sus camiones pesados utilizados en el lugar de construcción fuera de la autopista.
Considerando la economía mundial, las compañías de construcción están demandando más que nunca ahorro en su maquinaria.



